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divendres, 31 de maig del 2013

La tos i l'esternut

Joan Pere Viladecans
“L'esternut és un exabrupte, una cosa jocosa, alegre i banal; la tos és severa, anuncia gravetats i té una llegenda culta”

Entre la tos i l'esternut hi ha un món. Sent tan semblants acústicament, amb un mateix origen pulmonar i en la missió de propagar virus i miasmes, l'esternut i la tos no tenen res a veure. L'esternut és un exabrupte, una cosa jocosa, una expiració no prevista que preludia seqüeles benignes. A tot estirar un refredat, una al·lèrgia. Malgrat que no és aconsellable provar de reprimir-los, moltes persones ho intenten. Per fòbia? Superstició? Per civilitat? Fer-ho pot comportar conseqüències col·laterals: trencament de timpans, evisceració ocular, hèrnia inguinal... Les ventositats contingudes no porten res de bo. Tampoc les de les vies altes. La membrana pituïtària és molt senyora. Entre l'ehem i l'atxim, hi ha un matís d'urbanitat i cultura. A excepció feta dels poetes i trobadors medievals, que parlaven a l'home del mateix home, i de les seves coses, l'exercici esternudatori està mancat de literatura. I d'èpica. En tot cas en trobaríem algun rastre en les onomatopeies dels còmics (…). Hi ha qui esternuda en sèrie ("fins que no en faig deu no m'aturo"). Un esternudador solvent i addicte corre un cert risc d'exclusió social.

La tos és una altra cosa: anuncia gravetats. És respectable. I amb llegenda culta. De Thomas Mann a la veu popular "a este no hay quien le tosa". I és un llenguatge de matisos: el gargamelleig dels polítics quan menteixen, la tosseta seductora i insinuant, l'ehem que repunta una frase pedant, els accessos canins dels bronquítics amb passat, la crepitació del tòrax esqueixat, l'estossec de les senyoretes per merèixer... Un va al metge i li diu: "Tussi, si us plau", però mai: "Vegem com esternuda". Encara hi ha classes. I diferències. Semblants, per cert, a les que es donen a l'acte d'expel·lir els humors digestius, segons siguin per dalt o per baix. Les àvies diuen als nens: "Un pet fa gràcia, un rot fa fàstic". Considerant que l'esternut és alegre, banal i la tos, severa i greu, convindrem que tot en aquesta vida és qüestió d'estatus. I de prestigi.

Joan Pere Viladecans La Vanguardia, 31/5/2013

dimarts, 24 de juliol del 2012

Intrahistoria del gazpacho


Cristino Álvarez
‘Abc’, artículo ‘La imagen del verano’, 24/7/2012

El gazpacho debe de ser el “trending topic” más tópico y típico de cada estío. Nadie sabe a ciencia cierta cuál es su origen, ni su etimología; lo que sabemos es que del gazpacho que aborrecía Sancho Panza al actual hay un mundo. A nuestro favor, naturalmente (...). Ya no es el único alimento de un labrador a mediodía (...). No parece que el viejo gazpacho, del que aún se hace eco George Borrow en “La Biblia de España”, allá por la primera mitad del siglo XIX, fuera algo demasiado apetecible: una emulsión de aceite, agua y vinagre, aromatizada con ajo, enriquecida calóricamente con pan y con la sal correspondiente. El primer ciudadano que incorporó el tomate, seguramente acusado por sus contemporáneos de herejía gastronómica, fue un clarísimo benefactor de la humanidad.


diumenge, 19 de juny del 2011

La vergüenza pública del papel de WC

JAVIER CUERVO
En el supermercado, "El paquete del papel higiénico hace que la cara sea el espejo del culo"
(...) El problema del papel higiénico es que hay que cargar -por todo el pasillo, pasar por caja y recorrer el camino hasta casa o hasta el coche- con un paquete inmenso que recuerda, amplificada y fuera de contexto, una función de mucha intimidad. Mientras los hijos son pequeños puedes encomendarles que carguen con ese paquetón inmenso y ligero porque la publicidad ha unido el producto a los niños y a los cachorros de golden retriever, pero cuando crecen se convierten en personas que, al llevar el papel higiénico, aunque les veas el haz piensas el envés. El paquete del papel higiénico hace que la cara sea el espejo del culo.

Javier Cuervo, artículo "El misterio del papel higiénico' en 'Magazine' de 'La Vanguardia', 19/06/2011 

dissabte, 18 de juny del 2011

Música para los instrumentos del cuerpo

El poeta, ensayista y erudito hispano-argentino  Mario Satz ('Música para los instrumentos del cuerpo', 2000) nos propone una peculiar enciclopedia cultural del cuerpo humano: apoyándose en datos centíficos pero sin caer en la mera descripción, traza un bello y completo catálogo de las metáforas y significados que ha tenido nuestra anatomía en las diferentes culturas del mundo: así, el cerebro es un árbol interior, el hígado es una reserva nocturna y el pecho femenino es el lugar donde peregrinan los hombres para recostar sus cabezas. Joan Pau Inarejos 

EL CEREBELO 
"Los mitos del Árbol de la Vida son una traducción externa de un hecho anatómico interno: la estructura del cerebelo"
Si acaso analizáramos un corte del tejido del cerebelo notaríamos que por su estructura curiosamente foliar ha sido llamado el 'Árbol de la Vida', el cual algunos homeópatas relacionan con la tuya (Thuya occidentalis), especie resinosa de la familia de las coníferas. Gracias a este imagen es posible inferior, entonces, que los mitos que hablan de ese símbolo son una traducción externa y cultural de un hecho anatómico interno. Ese árbol del éxtasis místico, por lo tanto, que nace en el sacro y se despliega de nuestro cráneo...

CORAZÓN E HÍGADO
El hígado es filósofo y nocturno, de él emana la melancolía y el color caoba; en cambio, el corazón es poeta y diurno, todo arrojo, potasio y luz
El corazón es considerado por los chinos un órgano diurno, en tanto que el hígado pertenece al reino de la noche y es en la oscuridad íntima de sus células que realiza sus prodigios entre las dos y las cuatro de la mañana. El glicógeno en el hígado es, como el almidón en la madera, una sustancia de reserva, material a la espera. En el corazón, en cambio, todo es arrojo, potasio y luz. De él vienen las dulzuras del amor; en tanto que del hígado procede la amarga bilis de las separaciones. Para los médicos hindúes el hígado es filósofo y el corazón poeta, al primero le van las reflexiones y al segundo el canto. Esta analogía tiene asidero, por cuanto la melancolía, emanada casi siempre de las funciones y sobre todo disfunciones hepáticas, esa la que determina el color caoba, neurovegetativo de los pensamientos más profundos, y al mismo tiempo, más densos. Mientras que la poesía, actividad solar, apolínea, vive de sus interjecciones y exclamaciones, que a su vez son transcripciones fonéticas de los ritmos cardiacos.

LA SANGRE Y CRISTO
"Bajo la piel la sangre fluye, fuera de ella se coagula; el Reino de los Cielos está dentro, el de los suelos, fuera"
[En la búsqueda medieval del Santo Grial] cada buscador será transportado por canales semejantes a sus venas y arterias, cruzará deltas capilares, ramajes espesos y bosques de nervios hasta dar, por fin, con la bomba crística, es decir con su propio corazón, doble del de Aquel que de inmediato lo volverá al punto de partida tras enseñarle este secreto fundamental: bajo la piel la sangre fluye, fuera de ella se coagula. El Reino de los Cielos está dentro, el de los suelos, fuera.

LOS PECHOS
"Los senos son dos grandes lágrimas que llora la belleza por ser tan efímera" (Ramón Gómez de la Serna")
Ramón Gómez de la Serna dedicó un libro íntegro al tema de los senos femeninos [dejando frases como ésta] (...) La palabra castellana "teta", por otra parte, proviene directamente del griego Tetis, una de las divinidades primordiales, personificación del mar y la fertilidad (...) fue la más joven de las Titánides cuya morada solía situarse en el extremo occidental, más allá del país de las Hespérides, esa región donde "cada atardecer el Sol termina su curso", según palabras de Dioduro Sículo. Y hacia allí viajan, en análogo periplo, también los hombres que en la noche de sus fatigas reclinan contra el pecho femenino sus cansadas cabezas.

Música para los instrumentos del cuerpo. Claves de anatomía humana, de Mario Satz (2000)

dissabte, 3 de gener del 2009

Origen de los mitos


Colón dejó escrito que había visto sirenas en su viaje a América. Sin embargo, parece lo que asomaba en el mar eran manatíes, mamíferos marinos con cola en forma de espátula.


El lagarto gigante de Komodo (Indonesia), con sus fauces pestilentes y su lengua bífida, puede haber dado origen al mito de los dragones asiáticos que exhalan fuego.










El Yeti se ha concebido siempre como un gigantesco simio. Pero lo que los amedrentados caminantes han visto durante siglos quizá no eran más que osos, animales capaces de andar erguidos.


Fuente: Documental ‘Naturaleza salvaje’ en Veo TV, 3/1/2009


dimarts, 18 de novembre del 2008

El vasco rebautizado

"Era necesario buscarle al niño un patrón celeste": y así, el viejo Íñigo se convirtió en Ignatius

[A Ignacio de Loyola ] prefiero llamarle Íñigo, proparoxítono, con el acento en la primera sílaba, porque éste era su nombre de pila, su pronombre, y no Ignacio. Íñigo, en efecto, es un viejo nombre ibérico, probablemente vasco que, en los documentos de la Edad Media, se escribía Enneco. No es el nombre de un santo patrón, ni tampoco lo es Diego, que viene de Didachus -San Diego de Alcalá fue canonizado bastante tarde-, ni tampoco muchos otros nombres españoles.

Era necesario buscarle al niño un patrón celeste cuyo nombre se pareciera al que llevaba. Así, a los Diego les fue adjudicado Sant Iago, por un análisis equivocado del nombre: San Tiago, ya que Diego empezó por ser Diago. Y se colocaron a los Íñigo bajo la advocación de Ignatius. Ignacio fue, pues, una latinización falsa de Íñigo. Tuve un amigo americano cuyo nombre era Everett y a quien en Salamanca llamaban Don Evaristo.

MIGUEL DE UNAMUNO, ‘LA AGONÍA DEL CRISTIANISMO’ (1925, nota en la primera edición en francés)

dimecres, 12 de desembre del 2007

Con la cabeza en las nubes

IMMA MONSÓ

“Tuvo que descender en paracaídas atravesando el vientre de la nube feroz; pudo explicar cómo su cuerpo se había hinchado y deshinchado”

Casi todas las expresiones que incluyen la palabra nube tienen connotaciones negativas. Si "una nube se cierne sobre el horizonte inmobiliario", ello significa que a los promotores les va a ir mal. Empleamos imágenes como "una nube de verano" para ilustrar un amor breve y superficial. "Tener la cabeza en las nubes" se aplica a aquel que en lugar de estar centrado en su trabajo da libre curso a sus pensamientos alados.

Esta última expresión, además de asociar las nubes a un déficit de atención, es engañosa: dudo mucho que a William Rankin, que tuvo la cabeza en el interior de un cumulonimbo, se le pusiera la cara de pasmarote que sugiere la expresión "tener la cabeza en las nubes" cuando, durante un vuelo rutinario en el verano de 1959, le falló el motor y tuvo que descender en paracaídas atravesando el vientre de la nube feroz. Sobrevivió y pudo explicar cómo su cuerpo se había hinchado y deshinchado, desgarrado por los vientos y los cambios de presión.

Sin embargo, como todo lo que tiene mala prensa, las nubes también tienen sus fanáticos y sus devotos. Yo misma, sin ir más lejos. Por eso me ha alegrado saber que existe la Sociedad de Observación de las Nubes, cuyo manifiesto reza así: "Nos comprometemos a luchar contra la obsesión por los cielos azules allá donde la encontremos". En dicho manifiesto, los amantes de las nubes se quejan amargamente de que la mayoría de las personas no se fijan en ellas, y si lo hacen, es sólo para verlas como un impedimento para "ese día perfecto de verano" o como una excusa para estar deprimido.

“En el cuadro de Correggio, la mortal Ío mantiene relaciones íntimas con un cúmulo oscuro y azulado; envuelve a Júpiter, que se oculta de su celosa mujer”

Estamos en pleno puente, y quizá no sea este el mejor momento para ensalzar los cielos inestables. Pero ocurre que nunca me he sentido en sintonía con sus detractores. Siempre que los oigo suspirar por un monótono cielo azul, me acuerdo de aquella deliciosa canción de Brassens en que el narrador cuenta cómo conoció a su gran amor: una noche, en plena tormenta, una vecina llamó a la puerta. Estaba asustada y sola, porque su marido era representante de una empresa de pararrayos y había salido a cazar clientes. Tanto se amaron aquella noche de tempestad, que concertaron una cita para la tormenta siguiente.

Sin embargo, el marido regresó a casa forrado: había vendido tantos pararrayos que se jubiló y se la llevó a uno de "esos países estúpidos donde siempre luce el sol". Desde aquel día, el vecino afectado odia los cielos sin nubes y se pasa la vida asomado a la ventana, esperando ver aparecer algún cúmulo en el horizonte. Acaso Brassens había visto alguna vez el cuadro de Correggio que lleva por título Júpiter e Ío, de 1531, en el que la mortal Ío mantiene relaciones íntimas con un cúmulo oscuro y azulado que supuestamente envuelve al dios Júpiter, que se oculta mediante esta estratagema de su celosa mujer.

“La ‘Guía del observador de nubes’ nos habla de la belleza de cirros, altostratos, nimbostratos, cumulonimbos”...

Los amantes de las nubes son a menudo seres apasionados. Debe de ser por eso que solemos ver a los hombres del tiempo, desde Rodríguez Picó a Tomás Molina, presas de gran excitación cuando nos presentan los fenómenos nubosos, hasta el punto de que consiguen contagiarnos a casi todos el interés que sienten por su materia. Lo mismo trata de hacer Pretor Pinney en un curioso libro que Salamandra acaba de publicar: la Guía del observador de nubes. No es un texto meteorológico, sino una invitación irresistible a contemplar las nubes. Es un libro que nos habla de la belleza de cirros, altostratos, nimbostratos, cumulonimbos, y también nos ayuda a distinguirlos.

Contiene anécdotas como la de Rankin, y también grandes dosis de poesía. Nunca se vuelven a ver las nubes del mismo modo tras leer un libro así. "¡Qué aburrida sería la vida si tuviéramos que sufrir monótonos cielos despejados días tras día!", dice el autor. Y lo malo es que a eso vamos, si no tenemos la suerte de que el tiempo empeore un poco.

IMMA MONSÓ, “EN LAS NUBES”, EN ‘LA VANGUARDIA’, 8/12/2007


diumenge, 15 d’abril del 2007

Catálogo de manías

JOSÉ ANTONIO MARINA, ‘ANATOMÍA DEL MIEDO’, 2006

La presencia insistente de pensamientos intrusivos se da en la angustia y en toda su descendencia. Pero en algunos casos se convierten en el centro del problema. Obsesionan a una persona, impidiéndole pensar en otra cosa. Son pensamientos, sentimientos o imágenes recurrentes que secuestran la atención. La víctima se encuentra en una situación paradójica, porque sabe que esas ideas proceden de él, pero no las considera suyas (…). En el 90% de las ocasiones van acompañados de compulsiones, es decir, de comportamientos reiterativos, en muchas ocasiones estrictamente regulados, que la víctima tiene que realizar si quiere liberarse de la angustia. Con frecuencia, estos rituales no tienen nada que ver con la preocupación originaria (…).

Marks ha hecho una clasificación de los rituales más frecuentes:

1. Rituales de limpieza. Se relacionan con miedos a la suciedad y evitación de focos de contaminación imaginados. Las víctimas pueden pensar que quedan contaminadas cada vez que orinan o defecan. Pueden sentir terror a dar la mano a alguien al que acaban de ver salir del cuarto de baño. Pueden sentirse contaminadas al pasar por delante de un hospital. A su vez, antes de lavarse, consideran que han contaminado todos los objetos que han tocado, lo que les obliga a lavarlos. Esto suele obligarlos a un complejo y razonadísimo ritual purificador.

“No puede tocar los grifos con las manos, luego tendrá que girarlos con la muñeca o con el codo…”

Por ejemplo, si alguien con este trastorno vuelve a casa con las manos contaminadas, irá al cuarto de baño a lavarse, pero no puede tocar los grifos con las manos, luego tendrá que girarlos con la muñeca o con el codo, tomará el jabón, pero ese jabón, al mismo tiempo que le limpia, queda contaminado por la suciedad que traía la mano, por lo que el sujeto tiene que disponer de otra pastilla de jabón que sólo utilice después de haberse lavado la primera vez, y que se mantendrá limpia. Después tendrá que purificar la primera pastilla, que pondrá bajo el grifo, pero sin poder cogerla, a no ser con unos guantes que tendrán que ser de usar y tirar, como los de los cirujanos, porque quedan contaminados después de la operación. Es fácil comprender que rituales tan complejos ocupan una enorme cantidad de tiempo, y es muy poco probable que el paciente pueda hacerlo compatible con un trabajo permanente o realizado con puntualidad y eficacia necesarias.

“Una mujer cada vez que un pensamiento le venía a la cabeza tenía que repetir cinco veces o en múltiplos de cinco la acción que estaba realizando”

2. Rituales de repetición. Miedo a que algo terrible suceda si no se realiza una acción un número determinado de veces. Una mujer cada vez que un pensamiento le venía a la cabeza tenía que repetir cinco veces o en múltiplos de cinco la acción que estaba realizando: tocar una taza, mover el azúcar, lo que fuera. No he encontrado explicación al hecho de que con frecuencia estos rituales impongan un número fijo de repeticiones, que puede cambiar repentinamente, de tal modo que en vez de lavarse siete veces las manos, el paciente tiene que lavárselas once, por ejemplo.

3. Rituales de comprobación. Los pacientes pueden gastar horas comprobando si las puertas y ventanas están bien cerradas. O buscar por la casa fragmentos de cristales, agujas, chinchetas, por el temor a que alguien pueda tragárselos. A veces pueden volver a recorrer el camino que han hecho en coche buscando los cadáveres de gente que han podido atravesar, o el bosque que han podido incendiar. Una amiga me cuenta la tragedia que suponía en su casa el simple hecho de que un vaso se rompiera. Su padre declaraba en cuarentena la habitación y se aplicaba cuidadosamente a descubrir hasta el más pequeño trozo de cristal.

“Se da una especie de falta de convicción en lo que se está viendo; mientras voy cerrando la llave del gas no estoy seguro de que la esté cerrando”

Aunque no lo he visto citado en la bibliografía, creo que en muchos casos de estos rituales de comprobación se da una especie de falta de convicción en lo que se está viendo. Mientras voy cerrando la llave del gas no estoy seguro de que la esté cerrando. Esto me recuerda a lo que Pierre Janet llamaba ‘folie du doute’. Los pacientes no acaban de creerse que lo que están viendo era lo que estaban viendo. “Veo un libro… sí, es un libro… estoy seguro, claro. Bueno, acaso no lo es. ¿Usted qué piensa?”.

“Temen deshacerse de las cosas, piensan que pueden ser valiosas…”

4. Rituales de acumulación. Las víctimas del síndrome de Diógenes temen deshacerse de las cosas, piensan que pueden ser valiosas o que en otra ocasión acaso sean necesarias, y con semejantes temores las casas acaban tan abarrotadas de basura, que se hunden por el peso.

“No podía estudiar ya que gastaba demasiado tiempo ordenando”

5. Rituales de orden. Es una compulsión a ordenar cosas de manera determinada. Un paciente no podía estudiar ya que gastaba demasiado tiempo ordenando lápices, plumas, gomas de borrar, papeles sobre su mesa, siguiendo una rutina implacable.

JOSÉ ANTONIO MARINA, ‘ANATOMÍA DEL MIEDO’, 2006

¿Te ves identificado con alguna de estas manías? Conoces a alguien que las sufra? Deja aquí tus comentarios.


dimarts, 27 de març del 2007

Descubren la "pantera nebulosa"

EFE 4 - 14/03/2007 20:19:00 - NATURALEZA-ESPECIES

WWF anuncia descubrimiento de nueva especie de pantera en Borneo y Sumatra

(Embargada hasta las 00.01 GMT del 15 de marzo)

Ginebra, 14 mar (EFE).- El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) anunció hoy que la pantera nebulosa encontrada en las islas de Borneo y Sumatra es una especie distinta a la que habita en el sureste del continente asiático.

La pantera nebulosa, que debe su nombre a las grandes manchas de su pelaje que le permiten confundirse entre las hojas, es el mayor depredador de Borneo y se caracteriza por ser el felino con los colmillos más largos en relación a su tamaño, que oscila entre los 60 y los 110 centímetros de largo.

"Las pruebas de ADN muestran una cuarentena de diferencias genéticas entre las dos especies", por lo que "la pantera nebulosa de Borneo debe ser considerada como una especie distinta", explicó en un comunicado de prensa el responsable del estudio, Stephen O'Brien.

El WWF señaló que tales diferencias "son comparables a las que existen entre otras especies de felinos como el león, el tigre, el leopardo, el jaguar o el leopardo de las nieves".

En paralelo, se analizaron los pelajes de varios ejemplares procedentes de distintas regiones y se compararon la forma y el color de sus manchas y "quedó claro que se trataba de dos especies distintas", aseguró el investigador del departamento de Ciencias Naturales del Museo Nacional de Escocia, Andrew Kitchener.

La pantera nebulosa continental, también llamada pantera longibanda, está cubierta de grandes manchas irregulares con borde negro e interior pardo, pero las de la especie de Borneo son de un color más vivo y tienen pequeñas manchas oscuras en su interior.

Los expertos, que creen que las dos especies se diferenciaron hace 1,4 millones de años, estiman la población de panteras nebulosas de Borneo entre 8.000 y 18.000 ejemplares.

"Que el mayor depredador de Borneo sea una especie distinta enfatiza la importancia de conservar el área del Corazón de Borneo", aseguró el coordinador del programa de ese mismo nombre en el Fondo, Stuart Chapman.

Se trata de una región montañosa y selvática de 220.000 kilómetros cuadrados, situada en el centro de la tercera isla más grande del mundo, donde se identificó la mayor parte de las 52 especies que se descubrieron allí en 2006. EFE

mpg/emm/acm

(con fotografía)

|K:CYT:CIENCIA-TECNOLOGIA,AMBIENTE-NATURALEZA|

|N:C|

03/14/18-19/07


dijous, 22 de març del 2007

Rociar las nubes con yoduro de plata

29/11/2006 Edición Impresa METEOROLOGÍA
Rociar las nubes con yoduro de plata reduce un 20% el daño del granizo

Un estudio cuantifica por primera vez el efecto en Lleida de los polémicos generadores
La Generalitat retiró la subvención de la campaña en el 2004 por considerarla inútil

ANTONIO MADRIDEJOS
BARCELONA (El Periódico)

Rociar las nubes con yoduro de plata reduce en al menos un 20% la energía cinética del granizo --el tamaño y la fuerza con que cae la piedra-- y no afecta ni para bien ni para mal a la pluviometría de la zona, según muestra por primera vez un estudio de José Luis Sánchez, catedrático de la Universidad de León, elaborado a partir de las campañas realizadas desde 1997 en el valle del Ebro, especialmente en Lleida. El yoduro, que se emplea desde hace dos décadas en numerosos países para reducir los daños causados por el granizo, arrastra consigo una leyenda negra no tanto por los supuestos perjuicios sobre el clima, nunca confirmados, sino por su utilidad real.

El sistema se basa en las propiedades licuantes del yoduro de plata. Primero se toma el compuesto, se quema en un generador y el gas resultante asciende hasta las amenazantes nubes. Luego, una vez entra en contacto con las gotas en suspensión, lo que hace el yoduro es congelarlas, es decir, acelera la formación de granizos y evita que poco a poco se formen grandes piedras. "Los numerosos embriones de granizo compiten por el agua disponible y no pueden crecer --explica Sánchez--. No es que haya menos, sino lo contrario: hay más, pero son más pequeños, lo que reduce los daños".

UN EURO POR HECTÁREA
El profesor, que participó en CosmoCaixa las Jornadas Eduard Fontseré, organizadas por la Asociación Catalana de Meteorología (Acam), insiste en que el riesgo ambiental "está absolutamente descartado" y el coste es de "solo un euro por hectárea y año". Sánchez prosigue con sus trabajos en Aragón, donde desarrolla una red de detección del granizo por encargo del Gobierno regional, pero las investigaciones en Catalunya se han parado por completo porque el Departament d'Agricultura de la Generalitat considera que el sistema no funciona.

RECIBO OBLIGATORIO
Las campañas de riego con yoduro en la provincia de Lleida, que empezaron a desarrollarse en 1984 en 77 municipios, se subvencionaban con un recibo obligatorio de ocho euros anuales que debían pagar los agricultores. "Pero la conselleria anuló los recibos", lamenta Maite Torà, de la Agrupació de Defensa Vegetal de les Terres de Ponent, que era la entidad encargada de los generadores. "La única manera de ver si funciona es seguir evaluando --dice-. Y hacerlo bien: no puedes regar una nube y otra no". Uno de los problemas, añade, es que el yoduro se ha usado en años intrínsecamente áridos, lo que ha generado una imagen negativa: "Hay sequía, pues alguien alguien ha de tener la culpa".

En cambio, Josep Lluís Huguet, de Unió de Pagesos, se muestra bastante escéptico. "Yo no digo que sea malo, pero tampoco ha demostrado gran utilidad y, por tanto, no creo que debamos seguir pagándolo".

dijous, 30 de desembre del 2004

Vivir del olfato


La garrapata espera en las ramas de un arbusto para caer sobre algún animal de sangre caliente. Parece que al carecer de ojos tiene en la piel un sentido general lumínico para orientarse en el camino hacia arriba cuando trepa hacia el punto de espera. Este animal ciego y mudo nota la proximidad de la presa por el sentido del olfato, que está determinado sólo al único olor que desprenden todos los mamíferos: el ácido bitúrico.

Ante esta 'señal' se deja caer y cuando cae sobre algo caliente y consigue la presa, continua con el sentido del tacto y de la temperatura hasta que halla el sitio más caliente, es decir, el que no tiene pelo, perfora el tejido de la piel y chupa la sangre.

Así pues, el mundo de la garrapata consta únicamente de percepciones de luz y calor y de una sola cualidad odorífera. Una vez finaliza su primer y único alimento se deja caer al suelo, pone los huevos y muere.

Arnold Gehlen, El hombre, 84

dijous, 30 de setembre del 2004

Cálculo en la crisis


Es un clásico: el fuego se declara en el teatro y la gente se precipita hacia las salidas de emergencia. Como todo el mundo intenta salir antes que los demás, se forma un atasco de modo que muere el 80% de personas. Si se pusieran todos en fila y adoptasen una actitud más solidaria ante la catástrofe, saldrían del teatro en llamas uno tras de otro y casi todos se salvarían, con un porcentaje de víctimas, digamos, del 5%.

¿Por qué hemos de preferir un riesgo del 80% aun riesgo del 5%? Por razones elementales. Todo el mundo espera que la suerte estará de su parte y formará parte de la minoría que se salvará. Es irracional pero es humano. Cuando el peligro es inmediato y mortal, el recurso a la negociación parece imposible y todo el mundo se considera más atuto que los demás.

Umberto Eco, La fi dels temps, 273

dissabte, 11 de setembre del 2004

Vuelta al útero


Los nativos de las islas Trobriand creían que el 'baloma' o alma abandonaba el cuerpo muerto y se dirigía a la isla de Tuma, a cerca de 16 km de las Trobriand. En este submundo de Tuma los espíritus baloma vivían una vida semejante a la de los vivos, si bien más placentera y satisfactoria.

Conforme el espíritu se hacía viejo en el mundo de los espíritus su piel se arrugaba y se hacía fofa hasta que llegaba a caer como si de una serpiente se tratase. El espíritu se convertía en un embrión que una mujer baloma se encargaba de devolver en una canasta a las Trobriand, donde era lavado con el agua del mar. Eventualmente, el embrión entraba en la vagina de una mujer que, de esta forma se quedaba embarazada.

Además de implicar la idea de reencarnación, parece que esta creencia indica que los trobriandeses ignoraban el hecho fisiológico de la paternidad.

Brian Morris, Introducción al estudio antropológico de la religión, 183

dijous, 2 de setembre del 2004

'Animal que ríe'


¿Qué significa la risa? ¿Qué hay en el fondo de lo risible? Fuera de lo que es propiamente humano, no hay nada cómico. Un paisaje podrá ser bello, sublime, insignificante o feo, pero nunca ridículo. Si reímos a la vista de un animal, será por haber sorprendido en el una actitud o una expresión humana.

Muchos han definido al hombre como "un animal que ríe". Habrían podido definirlo también como un animal que hace reír porque si algún otro animal o cualquier cosa inanimada produce la risa, es siempre por su semejanza con el hombre, por la marca impresa por el hombre o por el uso hecho por el hombre.

He de indicar ahora, como síntoma no menos notable, la insensibilidad que de ordinario acompaña a la risa. Dijerase que lo cómico sólo puede producirse cuando recae en una superficie espiritual lisa y tranquila. Su medio natural es la indiferencia. No hay mayor enemigo de la risa que la emoción. No quiero decir que no podamos reímos de una persona que, por ejemplo, nos inspire piedad y hasta afecto; pero en este caso será preciso que por unos instantes olvidemos ese afecto y acallemos esa piedad. Lo cómico, para producir todo su efecto, exige como una anestesia momentánea del corazón. Se dirige a la inteligencia pura.

Y finalmente, no saborearíamos lo cómico si nos sintiésemos aislados. Diríase que la risa necesita de un eco. Nuestra risa es siempre la risa de un grupo. Un hombre a quien le preguntaron por que no lloraba al oír un sermon que a todo el auditorio movía a llanto, respondió: "No soy de esta parroquia". Lo que ese hombre pensaba de las lágrimas podría explicarse más exactamente de la risa. Por muy espontánea que se la crea, siempre oculta un prejuicio de asociación y hasta de complicidad con otros rientes efectivos o imaginarios.

Henri Bergson, La risa, prólogo

dimecres, 1 de setembre del 2004

Tocar con la mirada


La sensación de ser observado es frecuente en la vida cotidiana. Las investigaciones realizadas en Europa y EEUU muestran que más de un 90% de los encuestados afirma haber sentido que alguien los miraba a sus espaldas. Además, la mayoría ha experimentado a veces que, cuando miraba a alguien por detrás, la persona se volvía.

Los animales también parecen notar que son observados. Algunas personas afirman poder despertar a sus perros o gatos dormidos con sólo mirarlos. Quizá el origen de esta capacidad se encuentre en nuestro pasado evolutivo. Si un animal podía percibir que era observado por un depredador oculto, tenía más posibilidades de escapar.

Insinúo que el proceso de la visión es un proceso bidireccional, con un movimiento interior de la luz y una proyección exterior de las imágenes. Las imágenes son proyectadas en lo que llamo un 'campo mental'. Nuestra mente llega a tocar lo que contempla.

La idea de que los campos son más amplios que los cuerpos materiales nos resulta familiar. Por ejemplo, el campo de influencia de un imán se extiende mucho más allá de los límites del propio imán. Lo mismo ocurre con el campo del teléfono móvil. De modo similar, el campo mental se origina en nuestro cerebro pero se extiende por el mundo que nos rodea de acuerdo con nuestra atención e intención.

Rupert Sheldrake (biólogo), La sensación de ser observado, La Vanguardia, 29/VIII/2004

divendres, 27 d’agost del 2004

Discusiones anatómicas


¿Quién está al mando del cuerpo humano? ¿El estómago, la cabeza? Se podría dar un argumento para cada uno de ellos.

Se podría decir que el estómago es fundamental y que estaba primero. Es el órgano que distribuye la vitalidad a través de la comida a todos los órganos. Por lo tanto, el estómago es primordial. Se puede argumentar que la cabeza, un cúmulo de nervios al final de la parte superior del tubo digestivo, es un complemento del estómago y que evolucionó para poder conseguir de un modo más inteligente los alimentos para nutrir al estómago.

Entonces la cabeza se yergue y arguye: 'no, yo llegué después, y por supuesto, el estómago estaba primero, pero san Juan Bautista estaba antes que Jesucristo. Yo como cabeza soy el producto final más evolucionado y el estómago es mi sirviente. El estómago se encarga de darme energía para que pueda dedicarme a la filosofía, la cultura, la religión y el arte'.

Alan Watts, La mitología occidental, en Mitos, sueños y religión, 25

El cohete fálico


El cohete espacial es un símbolo fálico y un falo hostil. Esto supongo que tiene alguna relación con nuestras deficiencias sexuales. Un falo en el sentido biológico no es un arma; es un instrumento para acariciar. La finalidad del falo es provocar el éxtasis en la mujer y quizá crear un bebé. No es para atravesarla como si fuera una espada.
De ahí que la concepción adecuada de un cohete no debería ser conquistar el espacio... pero, ¿podríamos imaginarnos la idea de dar placer al espacio, nuestra salida de la Tierra para transmitir amor y deleite a otros seres que puedan estar por allí y para fertilizar planetas yermos?

Alan Watts, La mitología occidental, en Mitos, sueños y religión, 22

dilluns, 26 de juliol del 2004

Eco del pensamiento


Un síntoma primario de Schneider para la esquizofrenia es el llamado eco del pensamiento. Esto hay que diferenciarlo de las alucinaciones. Consiste en que el paciente escucha sus propios pensamientos, pero en un alto volumen interior. Habitualmente el pensamiento es subvocal, pero en este caso el paciente lo escucha como si fuera en voz alta. Es su propio pensamiento y su propia voz. En la alucinación lo vive como una voz ajena.

Es uno de los primeros síntomas que se presenta en los esquizofrénicos y que causa gran perplejidad, miedo, angustia. Causa terror porque el enfermo escucha su propio pensamiento y no sabe qué está ocurriendo. No puede explicarse qué es lo que pasa. No es externo, ni impuesto, ni otra voz: es su propia voz.

http://www.marietan.com/semiologia/capitulo8.htm

dimarts, 13 de juliol del 2004

Fisiología de las visiones


Cantidades inadecuadas de vitaminas, así como cantidades inadecuadas de calorías, producen profundos cambios psicológicos. Resulta interesante mirar a la historia y ver por qué un período como la Edad Media fue mucho más fructífero en visiones que nuestros tiempos. Simplemente, la razón es que nosotros estamos llenos de vitaminas y que los habitantes de esa época no lo estaban.

Después de todo, cada invierno de la Edad Media traía consigo un período de extrema deficiencia vitamínica. Además de un largo período de ayuno involuntario estaban los cuarenta días de Cuaresma. Así que para la Pascua la mente se encontraba totalmente dispuesta para tener cualquier tipo de visión.

Creo que no cabe la menor duda de que ésta es una de las razones por las cuales las experiencias visionarias espontáneas son muchos menos comunes hoy día que antes. Se trata, simplemente, de un factor dietético.

Aldous Huxley, La experiencia mística, p 68

dilluns, 12 de juliol del 2004

¡La conciencia es luz!


El antropólogo Roger W. Wescott ofrece la intrigante hipótesis de que la conciencia es una bioluminiscencia interna, concepto que puede llevar a la investigación de la posibilidad de que la iluminación sea un acontecimiento físico y mensurable dentro del cerebro. En 'El animal divino', Wescott propone que la bioluminiscencia endocraneana, "una verdadera forma de luz, generada dentro, por y para el cerebro", es la sustancia de la conciencia pura. "La conciencia misma quizá consista en la generación y recepción internas de radiaciones perceptibles. En una palabra, de luz".

John White, La experiencia mística, p 18